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MI CASA SERÁ LLAMADA CASA DE ORACIÓN PARA TODAS LAS NACIONES
Texto base: Isaías 56:7
“Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.”
Textos complementarios
Isaías 56:6-8 | Mateo 21:13 | Marcos 11:17
INTRODUCCIÓN: DIOS TIENE UNA CASA CON UNA MISIÓN GLOBAL
Cuando Dios dice:“Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones”, está revelando algo acerca de su corazón. Dios no está pensando solamente en una familia. No está pensando solamente en una ciudad. No está pensando solamente en una congregación.
Dios está pensando en las naciones. Desde Génesis hasta Apocalipsis encontramos el propósito de Dios de alcanzar a todos los pueblos.
La promesa a Abraham fue:
“En ti serán benditas todas las familias de la tierra.” — Génesis 12:3 Y en Apocalipsis vemos:
“De todo linaje y lengua y pueblo y nación.” Apocalipsis 5:9
Entre Génesis y Apocalipsis hay una misma historia:
Dios quiere bendecir a las naciones.
Y la Iglesia tiene el privilegio de participar en ese propósito mediante la oración, la evangelización, el discipulado y el servicio.
1. UNA CASA DE ORACIÓN TIENE UNA VISIÓN MÁS GRANDE QUE SUS CUATRO PAREDES
Isaías no dice: “Mi casa será llamada casa de oración para mi pueblo.” Dice: “Para todas las naciones.”
Esto significa que la oración verdadera rompe nuestras fronteras.
Podemos comenzar orando por:
nuestra familia → nuestra iglesia → nuestra ciudad → nuestra nación → las naciones.
La oración comienza cerca, pero no tiene fronteras.
Puede que nuestros pies nunca lleguen a ciertas naciones, pero nuestras oraciones pueden llegar delante del trono de Dios por esas personas.
2. UNA CASA DE ORACIÓN ES UNA CASA DONDE DIOS ES EL CENTRO
Jesús citó Isaías 56:7 cuando entró al templo: “Mi casa será llamada casa de oración.” — Mateo 21:13
El problema que Jesús confrontó era que la casa de Dios había perdido su propósito. Había actividad religiosa, comercio y movimiento, pero se había perdido algo esencial:
La oración.
Esto nos enseña un principio:
Una iglesia puede tener muchas actividades y, sin embargo, perder su propósito si pierde la oración.
Podemos tener:
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programas,
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ministerios,
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eventos,
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música,
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predicación,
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células,
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liderazgo,
pero necesitamos preguntarnos:
¿Seguimos siendo una casa de oración?
3. UNA CASA DE ORACIÓN ATRAE A LAS NACIONES
Isaías 56:7 comienza diciendo: “Yo los llevaré a mi santo monte…” Primero Dios lleva a las personas a su presencia y después habla de la casa de oración. Esto nos muestra que la casa de oración debe convertirse en un lugar donde las personas puedan encontrarse con Dios.
No solamente queremos llenar un edificio.
Queremos crear un ambiente donde las personas puedan encontrarse con la presencia de Dios.
Personas de diferentes:
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culturas,
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idiomas,
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generaciones,
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trasfondos,
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condiciones sociales,
pueden llegar y encontrar una casa donde Jesucristo es exaltado y la oración ocupa un lugar central.
4. LA ORACIÓN CAMBIA NUESTRO CORAZÓN POR LAS NACIONES
Cuando comenzamos a orar por las naciones ocurre algo dentro de nosotros.
Al principio podemos decir: “Señor, bendice esta nación.”
Pero mientras seguimos orando, comenzamos a preguntar: “¿Cómo puedo servir?”
Después: “¿Cómo puedo alcanzar?” Y finalmente: “Señor, envíame.”
La intercesión puede convertirse en misión.
La oración no solamente cambia las circunstancias; muchas veces Dios comienza cambiando al intercesor.
5. BENEFICIO: DIOS AMPLÍA NUESTRA VISIÓN
Una de las grandes bendiciones de convertirnos en una casa de oración por las naciones es que dejamos de vivir con una visión limitada.
Ya no pensamos solamente: “¿Qué necesita mi iglesia?”
Comenzamos a pensar: “¿Qué quiere Dios hacer en nuestra ciudad?”
Y después: “¿Qué quiere Dios hacer en California?”
Y finalmente: “¿Qué quiere Dios hacer en las naciones?”
Una casa de oración produce una Iglesia con visión de Reino.
6. BENEFICIO: PRODUCE UNIDAD ENTRE LOS PUEBLOS
La oración tiene la capacidad de unir personas que culturalmente pueden ser diferentes.
En una casa de oración pueden estar juntos: latinos, afroamericanos, asiáticos, anglos, jóvenes, adultos, niños, hombres y mujeres. No porque todos sean iguales, sino porque: Cristo es el centro de todos.
Isaías 56 revela que la casa de Dios debía abrir sus puertas a los pueblos.
La oración nos ayuda a mirar a las personas no solamente por su nacionalidad, sino como personas creadas por Dios y necesitadas de su gracia.
7. BENEFICIO: CREA UN AMBIENTE PARA LA PRESENCIA DE DIOS
Isaías 56:7 dice: “Los recrearé en mi casa de oración.”
La palabra comunica la idea de encontrar deleite, gozo y satisfacción en la presencia de Dios.
Una casa de oración no debe ser solamente un lugar donde presentamos peticiones.
Es un lugar donde aprendemos a disfrutar de Dios.
Oramos porque: lo necesitamos, lo amamos, confiamos en Él, queremos conocer su voluntad,
y queremos participar en sus propósitos.
8. BENEFICIO: NOS CONVIERTE EN INTERCESORES
Ezequiel 22:30 dice: “Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí por la tierra…”
El intercesor se coloca en la brecha. Hay personas que todavía no conocen a Cristo.
Hay familias quebrantadas.
Hay jóvenes buscando dirección.
Hay pueblos que necesitan escuchar el evangelio.
Hay personas que están sufriendo.
¿Quién se pondrá en la brecha?
Los Valientes.
Una generación de valientes no solamente necesita aprender a predicar.
Necesita aprender a interceder.
9. BENEFICIO: PREPARA EL CAMINO PARA EL AVIVAMIENTO
La oración no es una fórmula para obligar a Dios a actuar.
Pero a través de toda la Escritura vemos que Dios llama a su pueblo a buscarle, clamar y participar en sus propósitos.
2 Crónicas 7:14 dice: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren…”
El avivamiento genuino comienza con un pueblo que vuelve su corazón hacia Dios.
Antes de pedir que Dios cambie una ciudad, debemos estar dispuestos a permitir que Dios cambie nuestra iglesia.
Antes de pedir: “Señor, aviva California”
podemos comenzar diciendo: “Señor, aviva tu casa.”
10. UNA CASA DE ORACIÓN SE CONVIERTE EN CASA DE ENVÍO
Este punto es muy importante.
Orar por las naciones no significa solamente esperar que Dios envíe a alguien más.
La oración puede despertar en nosotros el llamado a participar.
Isaías 6:8 dice: “Heme aquí, envíame a mí.”
Primero Isaías tuvo un encuentro con Dios.
Después escuchó la voz de Dios.
Y entonces respondió:
“Heme aquí.”
Ese es el proceso:
Presencia → oración → visión → compasión → llamado → acción.
¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS DE SER UNA CASA DE ORACIÓN PARA LAS NACIONES?
1. Nuestra visión se expande
Dejamos de pensar solamente en nosotros.
2. Nuestro corazón se llena de compasión
Comenzamos a sentir carga por personas que no conocemos.
3. Nuestra iglesia desarrolla una mentalidad de Reino
No existimos solamente para nosotros; somos parte de la misión de Dios.
4. Se fortalece la unidad
La oración nos une alrededor de Cristo.
5. Aumenta nuestra sensibilidad espiritual
Aprendemos a buscar la voluntad de Dios.
6. Se levantan intercesores
Personas dispuestas a ponerse en la brecha.
7. Se despiertan dones y llamados
La oración puede llevarnos a descubrir nuevas maneras de servir.
8. Se prepara el terreno para la evangelización
La oración y la misión trabajan juntas.
9. Las generaciones aprenden a buscar a Dios
Los niños y jóvenes pueden aprender desde temprano que el Reino de Dios incluye a las naciones.
10. Nuestra iglesia se convierte en un instrumento de bendición
No solamente recibimos de Dios; somos enviados a bendecir a otros.
APLICACIÓN PARA AWAKEN MINISTRIES
Podríamos establecer una identidad ministerial muy clara: AWAKEN MINISTRIES
“Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones.” Isaías 56:7 Y enseñar a los Valientes:
Una casa que ora por las naciones desarrolla una visión para las naciones.
Podemos establecer momentos específicos de intercesión por:
🇺🇸 Estados Unidos
🇲🇽 México
🌎 Latinoamérica
🌍 África
🌏 Asia
🇮🇱 Israel
🇪🇺 Europa
🌎 Las naciones menos alcanzadas
No se trata solamente de mencionar países.
Debemos orar por personas, familias, iglesias, líderes, misioneros, evangelización y por la expansión del evangelio.
“Esta no será solamente una casa que se reúne; será una casa que ora. No solamente oraremos por nosotros; oraremos por las naciones. No solamente queremos recibir de Dios; queremos ser enviados por Dios. ¡Awaken Ministries será una casa de oración para todas las naciones!”
“Cuando una iglesia se convierte en casa de oración, deja de mirar solamente sus necesidades y comienza a cargar el corazón de Dios por las naciones.”
